Un excéntrico hotel a pruebas de terremotos
hace 7 meses
Un excéntrico hotel a pruebas de terremotos
Un hotel para la región de Campania (Italia, muy cerca de Nápoles) que pueda soportar los terremotos. Esa  es la nueva innovación arquitectónica que la británica Margo Krasojevic realizó para una empresa China.
El edificio, aún en proyecto, a simple vista parece a una nave espacial y fue realizado con un software especial que simula los movimientos sísmicos. 
El hotel estará integrado por tres volúmenes separados que se alejan entre sí cuando el sismómetro registra temblores. Pasados los cinco grados en la escala Richter, el edificio inteligente comprende que hay peligro de derrumbe y se dispone a reducir al mínimo la posibilidad de tragedia humana. 
La clave de su flexibilidad está tanto en su diseño como en los materiales con el que será construido.
Marcos de aluminio ultralivianos, paneles de vidrios laminados y paneles de plástico reciclado, son los elementos que lo hacen dúctiles y ligeros. En caso de terremotos, los paneles se deslizan por las estructuras de aluminio y se pliegan como un acordeón para acompañar el movimiento. En tanto, las plataformas internas funcionan como amortiguadores sísmicos de modo de limitar el desplazamiento y dejar siempre visibles las salidas de emergencia.
El esquema integral se organiza sobre un conjunto de estructuras con forma de paralelogramo que actúan para mitigar las vibraciones. Está compuesto por una cuadrícula confeccionada con soportes de caucho que, en algunas partes, deja expuestos los cimientos y que responde a los fuertes temblores deformándose y desplazándose, de modo de reducir la energía cinética. 
Todas las partes del edificio están comunicadas con los detectores sísmicos instalados en los cimientos. Además, se pensaron otros elementos naturales para el reconocimiento temprano de terremotos, como estanques de agua alrededor del hotel y pajareras, en donde se analizan el comportamiento de las aves. 
Un hotel para la región de Campania (Italia, muy cerca de Nápoles) que pueda soportar los terremotos. Esa  es la nueva innovación arquitectónica que la británica Margo Krasojevic realizó para una empresa China.

El edificio, aún en proyecto, a simple vista parece a una nave espacial y fue realizado con un software especial que simula los movimientos sísmicos. 

El hotel estará integrado por tres volúmenes separados que se alejan entre sí cuando el sismómetro registra temblores. Pasados los cinco grados en la escala Richter, el edificio inteligente comprende que hay peligro de derrumbe y se dispone a reducir al mínimo la posibilidad de tragedia humana. 

La clave de su flexibilidad está tanto en su diseño como en los materiales con el que será construido.

Marcos de aluminio ultralivianos, paneles de vidrios laminados y paneles de plástico reciclado, son los elementos que lo hacen dúctiles y ligeros. En caso de terremotos, los paneles se deslizan por las estructuras de aluminio y se pliegan como un acordeón para acompañar el movimiento. En tanto, las plataformas internas funcionan como amortiguadores sísmicos de modo de limitar el desplazamiento y dejar siempre visibles las salidas de emergencia.

El esquema integral se organiza sobre un conjunto de estructuras con forma de paralelogramo que actúan para mitigar las vibraciones. Está compuesto por una cuadrícula confeccionada con soportes de caucho que, en algunas partes, deja expuestos los cimientos y que responde a los fuertes temblores deformándose y desplazándose, de modo de reducir la energía cinética. 

Todas las partes del edificio están comunicadas con los detectores sísmicos instalados en los cimientos. Además, se pensaron otros elementos naturales para el reconocimiento temprano de terremotos, como estanques de agua alrededor del hotel y pajareras, en donde se analizan el comportamiento de las aves.